Muchos
atraídos por la novedad concurrimos en las tardes del Carnaval de Las Tunas al
área ubicada en las canchas de baloncesto, en las proximidades de la sala
polivalente Leonardo Mkenzie Grant, donde se genera la fiesta de la espuma y
del agua.
Una
exclusiva del convite, que atrae fundamentalmente a jóvenes dispuestos a bailar
en parejas o grupos distintos géneros musicales amplificados por un potente
equipos, al compás del esparcimiento de espuma
o agua por torres habilitadas para tal entretenimiento a una altura prudencial
para que mojen a los asistentes.






