martes, 29 de diciembre de 2015

Trascendencia de una tradición

Las celebraciones por el Primero de Enero, aniversario 57 del triunfo de la Revolución, constituyen momentos de armonía y unidad en centros laborales,  cooperativas y otros escenarios de Cuba.

En esa relación figuró este martes, 29, el colectivo del periódico 26. Sus miembros de la oriental provincia de Las Tunas hicieron un alto necesario en las labores cotidianas para compartir agradables momentos recreativos.
Luego de las felicitaciones transmitidas por Jorge Pérez Cruz, de la dirección del núcleo del Partido, en representación de los diferentes factores del centro, se disfrutó de la segunda parte consistente en merienda y almuerzo.
Sin distingo de edad ni sexo, el personal consumió alimentos y cervezas, en una acertada combinación alimentaria que complace las tradiciones cubanas.
Los más embullados se movieron al compás de diferentes números musicales del momento e hicieron más agradable el encuentro.
De tal manera, se daba un paso en el mejor funcionamiento interno del colectivo y se ponía como antesala a las festividades en los hogares de cada cual, de acuerdo a las posibilidades familiares.
En mi caso particular, calentaba el ambiente festivo para los días 31 de diciembre y primero de enero.
Ya tengo la mayoría de los insumos y mañana día 30 en la feria comercial, denominada Jaleo Mambí completaré los productos fundamentales para redondear el fiestón.
En casi todos los hogares de Cuba, de acuerdo a las posibilidades financieras de cada familia, se organiza el festejo, cuestión que trasciende como bonita e imprescindible costumbre.
Andamos sobre algo que ha penetrado por las venas del pueblo desde el Primero de Enero de 1959 con el triunfo de la Revolución, encabezada por Fidel y el Ejército Rebelde. Es algo que se ha ganado en el país y vincula a todos con lo creado para beneficio colectivo.





No hay comentarios:

Publicar un comentario